Que es el estrés y como afecta nuestra salud

Estrés; tan complejo y tan simple

Esta palabrita tan difundida hoy en día, realmente rige nuestras vidas, en cuanto a nuestra salud se refiere.

Así decidió definir este síndrome, “Hans Hugo Selye”, un médico alemán naturalizado canadiense, en los años 30, definiendo al estrés como:

“El estado que se manifiesta por un síndrome específico, consistente en todos los cambios inespecíficos, inducidos dentro de un sistema biológico”

Una definición más comprensible y corta seria:

“Síndrome general de adaptación al medio”

En la antigüedad nuestros antepasados podían manejar el estrés en una forma natural, ya que este se presentaba por periodos cortos de tiempo, donde se definía en
la acción de “pelear o huir”, estas dos acciones son las que determinaban el fin del estrés natural, permitiéndoles reorganizar sus sistemas biológicos después de realizada cualquiera de las dos acciones, evitando así ser afectados por este síndrome en forma acumulativa, pudiendo de ésta manera adaptarse al medio de la época en que les tocaba vivir.

Hoy en nuestra vida antinatural o civilizada, no tenemos a donde correr o a quien atacar, ya que no se puede huir de la polución ambiental, como el ejemplo más simple, por lo cual no podemos descargar o deshacernos del estrés fácilmente y lo acumulamos en forma continua.
Volviendo a nuestro medio ambiente contaminado, tanto a modo de polución química como electromagnética, acústica, más las tribulaciones diarias a las que se ven sometidos todos nuestros sentidos y emociones, junto a una alimentación netamente artificial, logran en su conjunto materializar a nuestro principal agresor o enemigo más feroz, llamado “Estrés”.
El proceso del Estrés tiene 3 fases a saber:

“Alarma – Resistencia y Agotamiento”

El cuerpo siempre nos avisa con los primeros síntomas del síndrome, cumpliéndose así la primera fase llamada “Alarma”.

La segunda fase como su nombre lo indica es la “Resistencia”, que ofrece nuestro organismo a tal situación, respondiendo con las armas de las que dispone (sistema inmunológico), pero al extenderse en el tiempo, los ataques del entorno, se llega a la tercera fase, el “Agotamiento”, en la cual nuestro sistema de defensa ya está debilitado, para actuar ante semejante acumulación de efectos negativos en nuestro sistema orgánico, llegando así al desequilibrio (físico, mental y espiritual.

Son nuestros sistemas nervioso y endocrino los que se ven afectados severamente por éste proceso acumulativo.

Los mensajeros encargados de poner en funcionamiento la huida o el ataque del sistema endocrino, son las hormonas “adrenalina y noradrenalina”, de cuyo equilibrio depende nuestra salud en cuanto a éste síndrome se refiere.

Hablando en términos simples, a través de la aceleración de nuestros ritmos biológicos, los cuales al no poder descargarse correctamente, por la vida civilizada y moderna a la que pertenecemos, entonces por acumulación de situaciones negativas nuestro organismo cede siendo afectados en principio los sistemas u órganos más débiles, para desencadenar allí la enfermedad, por un conjunto de reacciones químicas de degradación.

Éstas se tratan de controlar de la misma manera, en forma química artificial, no consiguiendo los resultados deseados y produciendo indirectamente efectos colaterales, y así las enfermedades auto inmunes se encuentran a la orden del día, como las cardiacas siguen e su primer lugar y otras tantas con un origen común, el ritmo acelerado de vida donde el principal factor desencadenante es él, “Estrés”.

Es aquí donde las técnicas milenarias de relajación y meditación de oriente como el reiki, yoga, chi gong, tai chi, meditación trascendental, etc., como sistemas naturales cumplen hoy como ayer un rol tan importante en esta área, con el reconocimiento científico de su efectividad natural, para controlar y dominar este síndrome de adaptación al medio, permitiéndonos “adaptarnos” a través del equilibrio a nivel físico, mental y espiritual, por la correcta administración de la energía, sin efectos secundarios indeseables, habiendo comenzado en la universidad de Harvard, la comprensión de los efectos benéficos de estas técnicas, siendo un pionero en la investigación de las mismas el Dr. Herbert Benson*, un científico investigador de renombre mundial, que avala sus resultados.

Hoy en el instituto de medicina de dicha universidad, contigua a la sala de quimioterapia se encuentra la sala de Reiki, ya que los pacientes al recibir una sesión previa de Reiki a la aplicación de la quimioterapia, los efectos negativos de ésta se reducen considerablemente, haciendo más llevadero el tratamiento, que como todos sabemos es verdaderamente agresivo por sus efectos colaterales.

En resumen el presente y el futuro a nivel de la salud es la unificación de las terapias oficiales y complementarias para lograr la mejor de las medicinas, que es la medicina integrativa y holistica.