"Diabetes", Efectos de la presión arterial alta.

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La presión arterial alta, o hipertensión, es un factor importante en la aparición de problemas renales en las personas con diabetes. Tanto los antecedentes familiares de hipertensión como la presencia de hipertensión parecen aumentar las probabilidades de padecer la enfermedad renal. La hipertensión también acelera el progreso de la enfermedad renal cuando ésta ya está presente.

En el pasado, la hipertensión se definía como presión sistólica mayor de 140 milímetros de mercurio y presión diastólica mayor de 90 milímetros de mercurio. Los profesionales de la salud abrevian este límite como 140/90 o “140, 90”. Los términos “sistólica” y “diastólica” se refieren a la presión en las arterias durante la contracción del corazón (sistólica), y entre los latidos del corazón (diastólica).

La American Diabetes Association, que en español se llama Asociación Estadounidense para la Diabetes, y el National Heart, Lung, and Blood Institute, que en español se llama Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre, recomiendan que las personas con diabetes mantengan su presión arterial por debajo de 130/80.

La hipertensión se puede considerar no sólo como una causa de la enfermedad renal, sino como resultado del daño causado por la misma. A medida que la enfermedad renal avanza, los cambios físicos en los riñones provocan un aumento de la presión arterial. Esto es peligroso, ya que el aumento de la presión arterial empeora los factores que causan el aumento y viceversa. La detección temprana y el tratamiento oportuno de la hipertensión, incluso si es leve, son de suma importancia para las personas con diabetes.

Via| NIH Publication No. 06–3925S