El Polen, un milagro natural

De todo lo previo se puede comprender las innumerables aplicaciones del polen, dado que sus componentes son fácilmente asimilables por nuestro organismo.

Entre las más destacables para los portadores del HIV, pacientes dislipémicos, deportistas, estudiantes, en la tercera edad o simplemente para ser empleado como un rico complemento nutricional natural en personas cuya alimentación no es balanceada, muy común en los tiempos que nos tocan vivir, en un mundo más practico que natural.

Clínicamente se ha corroborado como el polen mejora a aquellos pacientes que padecen de “Adenoma de próstata”, astenia, anemia, artritis y artrosis.

Cabe todavía notar que el polen tiene propiedades "antibióticas naturales", las cuales aumentan en forma considerable las autodefensas del cuerpo contra enfermedades virosicas.

Se utiliza en los casos de rinitis alérgica estacional, fiebre del heno, bronquitis de origen alérgico y asma, siendo la creencia popular contradictoria a éstos casos, ya que se le atribuye al polen de las plantas las causas de éstas dolencias en particular, el cual se diferencia al polen procesado previamente por la abeja, la cual al tratarlo con su saliva, le adiciona sustancias químicas que neutralizan los efectos alérgicos (transformando así la “causa”, en el “remedio”).